En Bolivia, uno de los mayores retos para los tostadores es conectar con pequeños productores y Juan Boyan se convirtió en esa pieza clave.
Tras más de dos décadas trabajando junto a Pedro Rodriguez en Agricafe, Juan decidió independizarse y montar su propio beneficio seco en La Paz, en la región de Caranavi. Su objetivo: dar visibilidad al café Boliviano, que muchas veces queda en un segundo plano.
Juan prepara y procesa sus microlotes con control total de la calidad y la gestión.
En taza queda un perfil limpio, frutal y muy elegante.